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Conmoción en el fútbol. Lionel Messi se va de Barcelona

PorRadio Valledupar

Ago 6, 2021

La bomba explota en España, retumba en Argentina y se expande por todo el mundo. Es oficial: Lionel Messi no seguirá jugando en Barcelona. Lo anunció el club a través de un comunicado en el que aseguran que, pese a tener la renovación acordada con el futbolista, no podrán concretarla debido a «obstáculos económicos y estructurales».

La noticia inesperada resulta anacrónica y sorprende aún más.

Llega en el momento en el que todas las piezas parecían haber encajado para dejar atrás los fantasmas de la ruptura y rubricar la extensión del vínculo que permitiera transitar juntos la recta final de una carrera inolvidable en el club que lo cobijó cuando nadie hubiese imaginado lo que finalmente ocurrió, cuando ninguno sabía que Messi sería el mejor jugador del mundo y la figura más importante en la historia blaugrana.

El final irrumpe cuando Leo ya había pisado suelo catalán luego de sacarse la espina más grande de su carrera y levantar un trofeo con la camiseta de la Selección. Justo cuando su amigo Sergio Agüero lo esperaba dentro del plantel para dejar atrás los vaivenes recientes de un equipo que buscaba reciclarse. Cuando la relación con la dirigencia se había calmado con la llegada de Joan Laporta a la presidencia.

Pero si la despedida se da en modo de mazazo y con un frío comunicado de tres párrafos, hay cuestiones que exceden lo deportivo. Y hay preguntas que laten inmediatamente en el ambiente.

¿Qué fue lo que pasó si Messi y Barcelona ya tenían acordada la continuidad por cinco años? ¿Cuán dura es la puja paralela que existe entre las autoridades de LaLiga y los principales clubes, acentuada por el desplante reciente en la fallida creación de la Superliga Europea? ¿El entorno del futbolista cambió a último momento las condiciones pactadas? ¿Será cierto el supuesto malestar de Leo por la calidad del plantel y por no haber logrado contratar al defensor argentino Cristian Romero? ¿Habrá chance para una vuelta atrás y será todo parte de un plan para que el ente regulador del torneo amolde sus reglas y acepte acepte el contrato original?

Desde el club, le tiran la pelota a LaLiga. Al parecer, las normativas impuestas por la organización del certamen más importante de España no hicieron viable la rúbrica del acuerdo ya alcanzado con el futbolista.

En las últimas horas se había especulado con que la inyección económica que LaLiga acordó con el fondo de inversión CVC (convenio al que se oponen Barcelona y Real Madrid) terminaría de allanar el camino para la continuidad del argentino. Pero de un momento a otro el vuelco fue rotundo.

Ahora, el escenario que se informa oficialmente aduce que no hubo una ruptura en las negociaciones entre Jorge Messi, representante y padre del jugador, y el club, sino que las trabas son burocráticas y económicas, con el ente regulador.

Vale aclararlo: actualmente y sin el contrato del crack argentino, el club culé está excedido más de un 100% en la masa salarial que puede destinar a su plantel de acuerdo a las normas del fair play financiero. Y hasta trascendió que los dirigentes les habrían pedido a los cuatro capitanes del equipo que se bajaran 40% más el salario para posibilitar la continuidad del argentino.

¿Se trata de una jugada del Barcelona para ensuciar a Javier Tebas, presidente de LaLiga, y debilitarlo aún con el éxodo del jugador que más dinero genera? ¿La pelea de fondo vuelve a apuntar a despegarse de la organización y tratar de formar un nuevo orden como intentaron con la Superliga europea?

Mientras estas preguntas intentarán responderse en las próximas horas, mientras en se esperan respuestas de Laporta en la conferencia de prensa que brindará el viernes por la mañana (a las 6 de Argentina), mientras el certamen español se desangra ante una nueva pérdida abrumadora que se une a las de Cristiano Ronaldo, Neymar y Sergio Ramos, al mismo tiempo surge la incógnita más grande: ¿en qué club va a jugar Messi?

Otra vez se tirarán las cartas sobre la mesa. Y serán las mismas que fueron apareciendo hace un año cuando el rosarino enviaba un burofax y plantaba el ultimátum ante el mal momento deportivo del equipo y sus tironeos constantes con el entonces presidente Josep Maria Bartomeu.

El París Saint Germain ya dejó trascender que acelerará con un nuevo intento y pica en punta. Asoma enseguida la foto reciente de Leo junto a las figuras del equipo francés Neymar, Di María, Paredes y Verrati en las vacaciones. Por si fuera poco, a esa constelación llegó Sergio Ramos y continúa Mbappé. Qué mejor escenario, con la posible llegada de Messi, para ir en busca de la primera Champions de la historia.

Reaparecerá la posibilidad del Manchester City de Pep Guardiola, el entrenador con el que más triunfos compartió en los tiempos dorados del Barcelona. Y tomará fuerza el posible salto a la liga estadounidense de fútbol, una escala que parecía destinada a recibirlo dentro de un par de temporadas, pero ante esta salida intempestiva podría resultar seductora. Cuando el Inter de Miami sonaba el año pasado, Messi tendió un puente y declaró que le gustaría en algún momento vivir en Estados Unidos.

En las redes sociales se multiplican los memes y Messi le pone rostro a una serie de camisetas de clubes del ascenso argentino.

Se termina un ciclo inolvidable. Un maridaje perfecto que regaló 34 títulos. Que empezó allá lejos cuando en Argentina varios clubes le dieron la espalda al tratamiento médico que necesitaba ese zurdo petiso que deslumbraba en infantiles. Que dio sus primeros pasos con el joven de pelo largo que se subía en andas de Ronaldinho para transformarse en un heredero superador. Que fue acumulando récords, balones de oro, combinaciones exquisitas con aquella generación mágica en la que Puyol, Xavi e Iniesta lo cobijaban, que luego mutó al explosivo trío sudamericano con Neymar y Lucho Suárez. Que más allá de los nombres y los rendimientos siempre se las rebuscaba para dejar su estrella personal.

«Más que un club», reza el slogan principial del Barcelona. Y seguramente el camino del club continuará y podrá maquillarse tras un duelo futbolero inédito. Lo que está claro es que habrá un antes y un después a esta bomba, que se trazará una bisagra en los destinos del futbolista y del equipo.

¿Quién sale ganando? ¿Messi quería quedarse y también se sorprendió por la noticia? ¿Podrá construir un nuevo ciclo exitoso con otra camiseta? ¿Habrá espacio para un volantazo como ocurrió hace un año o esta vez, ya con la comunicación oficial del club, es el cierre definitivo? Más preguntas, por ahora sin respuestas.

Se rompió el juguete perfecto. El mejor jugador argentino, a los 34 años, después de haber dejado atrás el karma celeste y blanco y con el Mundial de Catar 2022 en el horizonte, arranca una nueva aventura.

A pesar de haberse llegado a un acuerdo entre el FC Barcelona y Leo Messi y con la clara intención de ambas partes de firmar un nuevo contrato en el día de hoy, no se podrá formalizar debido a obstáculos económicos y estructurales (normativa de LaLiga española).

Ante esta situación, Lionel Messi no continuará ligado al FC Barcelona. Las dos partes lamentan profundamente que finalmente no se puedan cumplir los deseos tanto del jugador como del Club.

El Barça quiere agradecer de todo corazón la aportación del jugador al engrandecimiento de la institución y le desea lo mejor en su vida personal y profesional.

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